Urdaci "Cachalote" Maspons, el seboso con gafas de la izquierda.
El calendario marcaba un 11 de Agosto de 1990. Un pordiosero chaval de diecisiete años, nariz prominente, rostro sucio e indeseable y pene mutilado, era detenido en los aledaños del Camp Nou por las Fuerzas del orden. Su delito: una brutal paliza a una anciana con la flauta que tocaba en el semáforo donde trabajaba. Han pasado casi 20 años desde el incidente, y aquel adolescente malabarista, aquel joven vagabundo virtuoso del flautín, se ha hecho mayor. Ahora gasta barba, poco pelo y demasiados kilos, y se ha convertido en la revelación de la presente campaña. Los griegos inventaron historias de personajes para explicar todo aquello que su sabiduría no conseguía abarcar de forma racional. El conjunto de todas estas narraciones se conoce como la mitología griega. Y la ambigüedad de estos relatos legenadrios, hacen que se puedan interpretar de mil maneras, e incluso de forma contradictoria. Con URDACI "CACHALOTE" MASPONS ocurre algo similar. Con la diferencia que la historia del zaguero vallesano es la que es, nadie la puede poner en duda, es real y miserable como la vida misma. Pero la propia idealización de URDACI ha acabado devorando su hazaña, inacabada aún, y abriendo grietas a su calamitosa trayectoria futbolística. Nadie duda que es un referente para millones de traficantes y vagabundos, un ejemplo para prostitutas y compañeros de gremio, un símbolo para dementes asesinos en serie y criminales despiadados y desalmados. Pero aún así hay quien piensa que el zaguero vallesano está un peldaño por debajo de los grandes jugadores que pueblan el selecto Olimpo futbolístico ( W. Bogarde, Moratalla, Amunike ). Y eso es, precisamente, lo que hace de URDACI MASPONS, un gran mito: las páginas de su relato hablan de un futbolista torpe, nulo e inútil, pero su lectura siempre acaba generando controversia. A sus 37 años, URDACI ya no tendría que demostrar nada a nadie. Pero sigue haciéndolo, convencido de que ese es el único camino hacia la consagración personal y el éxito colectivo. Siempre ha seguido la misma hoja de ruta: arrastrarse por los terrenos de juego, correr lo justo, y hacer el ridículo con sus ineficaces y sucias carreras por la banda. El espíritu de superación es eso: ser inconformista. De su patética pierna derecha salen auténticos chuscos, su técnica es desoladora y tiene un disparo desdichado. Que malo es el jodido. Y URDACI MASPONS lo ha conseguido a base de trabajo, entrega, generosidad, compañerismo y convicción. Voluntad y actitud , a raudales. Cualidades y atributos, inexistentes.
Su mediocridad es tan sublime como su disciplina y compromiso. Y ahora cuando vive una 2ª juventud, se sentó con FITI PARADA y llegó a un acuerdo verbal para renovar hasta 2024. Se retirará del club vallesano con 51 años. Que URDACI MASPONS siga en el BESLT, CF es la peor noticia que puede recibir el aficionado brasero. Su vulgaridad y ordinariez le han llevado a estar donde está: en el centro de las burlas y pitorreos de colegiados, aficionados y compañeros de zamarra. Pero URDACI nunca falla. Aparece a las duras y a las maduras. Nunca se esconde y es el primero en reconocer errores. Él en si mismo es un gran error, un solemne disparate, estiércol futbolístico. Nunca ha pronunciado una palabra fuera de lugar. De hecho nunca ha pronunciado palabra alguna. Y es que URDACI es una inmunda criatura que no sabe hablar. Bazofia balonpédica. Pobre desgraciado... Con su nuevo contrato listo para salir del horno, el zaguero obtendrá un nuevo privilegio. “En el momento en el que no me sienta útil para el club, me iré.” confesaba en una entrevista reciente. “ Pues vete ya, cabrón!” le contestaba el periodista.El mito ha renovado...
Su mediocridad es tan sublime como su disciplina y compromiso. Y ahora cuando vive una 2ª juventud, se sentó con FITI PARADA y llegó a un acuerdo verbal para renovar hasta 2024. Se retirará del club vallesano con 51 años. Que URDACI MASPONS siga en el BESLT, CF es la peor noticia que puede recibir el aficionado brasero. Su vulgaridad y ordinariez le han llevado a estar donde está: en el centro de las burlas y pitorreos de colegiados, aficionados y compañeros de zamarra. Pero URDACI nunca falla. Aparece a las duras y a las maduras. Nunca se esconde y es el primero en reconocer errores. Él en si mismo es un gran error, un solemne disparate, estiércol futbolístico. Nunca ha pronunciado una palabra fuera de lugar. De hecho nunca ha pronunciado palabra alguna. Y es que URDACI es una inmunda criatura que no sabe hablar. Bazofia balonpédica. Pobre desgraciado... Con su nuevo contrato listo para salir del horno, el zaguero obtendrá un nuevo privilegio. “En el momento en el que no me sienta útil para el club, me iré.” confesaba en una entrevista reciente. “ Pues vete ya, cabrón!” le contestaba el periodista.El mito ha renovado...
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